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¿Sola? ¿Pero cómo te atreves? ¿No te da miedo?

Todo, o casi todo, se ha sido dicho sobre viajar solo. Incluso, en otros blogs parecidos a este podrías encontrar lo que han dicho otras chicas sobre viajar sola. Hoy me toca a mí hablar sobre lo que representa viajar sola. Cuando me preguntan sobre el porqué viajo sola siempre respond lo mismo “nací sola, no pretendas que quiera rely on people para conseguir lo que quiero”. De esa manera es que he conseguido ir a muchos de los lugares a los que he querido.

¿Cómo me atrevo a viajar sola? Como viajo todos los días al montarme en el carro e ir al trabajo. De hecho, admito que montarme en el carro me da mucho más miedo que montarme a un avión. Aún cuando una de las fobias más grandes de mi vida son precisamente las alturas, es más la gente que muere al volante a diario que la que muere en avión. Me atrevo a viajar sola porque, a fin de cuentas, la experiencia es mía y no de más nadie. Del mismo modo, no le temo a sentarme a comer sola, a caminar sola, a simplemente estar sola con mis pensamientos. De hecho, en muchas ocasiones he comprendido que cuando mejor me siento es estando sola, así que, ¿cómo no voy a disfrutar lo más que me gusta en la vida que es viajar estando sola?

Viví un año en la ciudad de Miami. No es el mejor lugar para el tipo de viajera que soy: la que siempre anda en guagua y trenes, pero igual, aprendí a descubrir la ciudad sola. Viajar todo el Miami Dade County guagua arriba y guagua abajo, apreciar mejor Miami Beach, Wynwood, Kendall, South Miami, Brickell, Calle 8 etc. Todavía puedo romear la ciudad entera pero honestamente, tengo mucho miedo del día en que me toque manejar en la ciudad. Es muy probable que me meta por una ruta solo para buses. Igual, creo que mi experiencia en esa ciudad fue la que me “curó de espanto” del hecho de viajar sola. Si no le temí al Government Center a las 2am lleno de deambulantes mientras esperaba mi guagua para regresar al apartamento, creo que no le temeré a nada en el mundo.

Así pasaron dos años desde el momento en que regresé a Puerto Rico desde Miami al día en que finalmente salí a comerme el mundo. Regresar al encierro después de haber aprendido lo que es la libertad es frustrante. Por eso uno aprende a dominar el arte de viajar y sobre todo, aprende a escribir de él porque de ese modo, viajas aún cuando estás sumamente lejos de tu destino deseado.

Me dí cuenta que no hay un momento en el que tengo mejor autocontrol que cuando viajo. Descubro que dentro de mi desorden, soy una persona bastante organizada. Me gusta caminar las ciudades y descubrirlas por mí misma, sin que nadie me plantée una ruta, sin temor a perderme, sin tener que llegar a un concenso para saber qué se va a hacer. Así pasé la mayor parte de mi EuroTrip, escogiendo qué comer, qué museo visitar, por qué ruta pasar.

Tengo una anécdota de una chica que conocí en Copenhague. Después de haberme preparado la noche antes más o menos sobre lo que quería hacer en la ciudad conocí en la oficina de turismo de la ciudad a una chica que no quería andar sola. Adoro andar sola, pero tampoco soy una ermitaña ni una antisocial: me di la oportunidad de conocer una ciudad acompañada. Le agradezco muchos de los concensos a los que llegamos, porque fue por ella que tomé el barquito por los canales de la ciudad, descubrí un buen local para escuchar bandas locales pero, fue por ella que pasé casi el día entero sin comer, no compré todos los souvenirs que quería (sobre todo dos días después de que Emmelie ganara Eurovision en Malmo) ni tampoco me disfruté como quería el Copenhague literario, los espacios de Andersen que tanto quería conocer. Por eso debo volver pronto, y es la gran diferencia de cuando fui a París y disfruté la ruta de Rayuela (pero eso es para otro post).

En conclusión, viajar solo te sirve para conocerte mejor y conocer mejor tus intereses. Hay una cosa que tienes que tener claro: por más que este y otros blogs de viajes te digan que deberías hacer en una ciudad, a fin de cuentas, el viaje es tuyo. ¿Quieres ponerte a cantar en las calles? Hazlo aunque nadie te lo haya recomendado (lo dice quien estuvo en las calles de Estocolmo cantando Waterloo y Fernando gracias a ABBA). Hay cosas que probablemente quieres hacer, y te estás limitando solo porque no es lo que el grupo quiere, pero reevalúate, ¿qué es lo que quieres tú? Si eres mujer, y viajas sola, es obvio que hay unos protocolos de seguridad que debes tener en cuenta, y son precisamente los mismos que tienes en tu ciudad. ¿Visitas un país con otra cultura? Solo tienes que tener cuidado con tu vestimenta.

Ojo: tampoco estoy diciendo que viajar acompañado sea malo. Solo que debes procurar viajar con una persona con la que compartas intereses para que ceder ante concenso no sea un proceso tan tedioso.

Viajar sola no es un peligro; el peligro es que no viajes lo suficiente solo por miedo.

Brenda: + 31 años + Puertorriqueña + Viajera Boricua + Master en Turismo Cultural + Lenguas Modernas + Estudios Hispánicos + Portugués + Italiano + Ruso + Amante de la Literatura + El Voleibol es felicidad +

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