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  >  Crónicas   >  Carta al Crush que no fue y no es

Escribí esto como un desahogo de, algo que me hubiera gustado que fuera y que no fue. Probablemente ya no sea, pero quería que esto viera la luz en algún lugar. Tocaba escribirlo.

Solo quería aunque fueran 30 segundos de su tiempo, mirarle a los ojos y decirle “me encanta lo que conozco de ti, si te dejas conocer mejor, estoy puesta”. Lamentablemente, esa no es la crónica que voy a escribir hoy, y me duele en el alma en este instante. Esta es la historia de, como por hacerle caso a los consejos de que “hay que accionar cosas para que funcionen”, la cagué.

Cómo conquistar a tu crush - Traveleira.com

Llevo meses pasándola mal con los hombres que me gustan. El primero, me dijo en mi cara “que le gustaba otra y que lo ayudara con ella”… después de muchas cosas que me habían hecho perder la confianza en todo, eso era justo lo que yo necesitaba. Precisamente, por haber vivido tantas cosas que me rompieron, tuve los ovarios para decirle “Eu não fico onde não me acham especial” pero, ¿por qué no programo la vida del mismo modo y traduzco esa frase cuando se trata de este otro hombre?

Ese otro hombre, dio señales de un interés mínimo y yo quería tocar esos botones. Pasaron ciertas cosas que me iban a acercar a esa persona, además de que, en planos un poco más de discusión, me gustaba lo que veía, lo que leía de él y… para mí, era el tipo de persona con el que me hubiera gustado sentarme toda una noche a intentar resolver los problemas del mundo con cerveza en mano, aunque fuera a fuerza de memes.

Solo quería esa oportunidad, pero la embarré como siempre. Llegué a la ciudad a la donde vive -no por él- si no porque, era un destino bastante seguro para mí. Es un lugar donde yo había vivido y necesitaba un pequeño escape, reencontrarme conmigo y con muchas cosas después de la muerte de mi padre. Sucede que estaba él, y yo solo quería ver si su sonrisa frente a mí era tan linda como me parecía en fotos y videos.

Tenía 7 días en la ciudad para hacer de todo y entre mis planes, verlo estaba incluido. Comencé a accionar y pensaba en las palabras de mi casera cuando vivía en Girona, la Mercè “hay que hacer cosas para que pasen cosas”. Ahí fui yo, buscando mi oportunidad. Admito que fui insistente, y mucho, pero mi tiempo estaba contado. También admito que tenía conocimiento de algunas situaciones familiares en su vida: yo solo quería una confirmación.

En algún momento salió de su boca “hay tiempo para que nos conozcamos” y el mundo se me detuvo. Esos ojazos y esa sonrisa las tendría frente a mí… ¿debería decirle lo mucho que me gusta y lo quiero conocer? Esa pregunta rondaba por mi mente incipiente. Pasaban los días, y cada uno de ellos parecía que todo eso estaba más lejos.

Desde hace aproximadamente un mes no hay ni una sola noche que deje de soñar con él. Lo sueño apasionado, mirándome a los ojos, comiéndome con la mirada -como parecía que había sido ya más de una vez en la distancia-, besándome, con ropa, sin ropa, sentía que el universo conspiraba para que él fuera para mí, pero justo conspiró para lo contrario. Me parece lindo hasta cuando sonríe tímido y hasta cuando piensa que está haciendo el ridículo, a mí me parece el hombre más sexy del planeta.

Pasaron esos 7 días y nunca vi la sonrisa. Pasaron sin respuesta, sin explicación, sin razón de ser. Me quedé, otra vez, lamentándome de mi puta suerte y lo mal que me va cada vez que le declaro al universo que me gusta alguien. Deseaba que eso fuera una pesadilla. Deseaba que se acabara. Deseo que ninguna de estas palabras fuera reales.

Solo quería un par de horas de tu tiempo, un café, aquella cerveza, algún chiste interno sin sentido para medir la vibra. Saber, si en efecto, eras justo tú el de mis sueños o si ese fue alguien que yo inventé. Quería pensarte con tu olor en mi memoria. Quería. Quiero.

Ahora, no eres más que, un recuerdo inconcluso, de esos que son difícil ponerles contexto. Eres alguien que pasó por mi vida sin pasar. Es un dolor extraño porque, no es el dolor de haber perdido un gran amor, sino la frustración de algo que podía haber sido cualquier cosa pero simplemente, fue nada.

Fue la confirmación de que, soy un 0 en asuntos del corazón.

Brenda: + 32 años + Puertorriqueña + Viajera Boricua + Master en Turismo Cultural + Lenguas Modernas + Estudios Hispánicos + Portugués + Italiano + Ruso + Amante de la Literatura + El Voleibol es felicidad +

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