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I don’t live where you vacation, but meanwhile I will make the most of it.

Estos últimos días lo único que he encontrado en el internet de mi adorada isla es una ola de pesimismo y optimismo extremo que para un indiferente podría resultar nauseabunda. El problema dentro de mi “indiferencia selectiva” no es exactamente que la gente decida ponerse a un lado de la balanza, sino lo absurdo que es ver a ambos lados enfrentados, o queriendo anular lo que dice el otro. Quizás para muchos hoy yo vengo a anular a ambos, y quiero ser honesta: a mí me da igual la rabia que sienten los unos por los otros. Mi rabia es en sí con los dos y de manera proporcional.

Primero, hacer unos días salió a la luz alguien que por sus conexiones pudo regresar a la isla y trabajar en el Financial District. A los pesimistas esto le pareció de muy mal gusto porque ” logró regresar a Puerto Rico por sus contactos”. No tan solo eso, los pesimistas se alzaron porque el hombre había escrito que estudió en San Ignacio y que el que no había podido salir a flote en esta isla era porque no había buscado. Tiene toda la razón y a la misma vez, como lo despedazaron los pesimistas, no la tiene. Es totalmente cierto que no comparto la realidad de este hombre. Es totalmente cierto también que yo no he salido a flote en esta isla porque no he buscado opciones. Lo que no entiendo es porqué hay que despedazar a alguien por amar a su isla a su manera. He profesado todas las ideologías de izquierda durante toda mi vida adulta (probablemente por este escrito unos me tilden de melona y el otro extramo me tilde de socialista y yo nuevamente les digo: no me puede importar menos) y en el caso, tanto de la derecha, como de la izquierda el extreme me ha resultado asqueroso. Todos en la vida tenemos un talento y una serie de oportunidades. Yo no estudié en San Ignacio, pero si tuve la oportunidad de ir a un colegio bilingüe que, no tan solo me sacó un espíritu bilingüe, sino en el que también tuve la oportunidad de descubrir a la políglota en mí. Otros, lamentablemente, han tenido menos oportunidades de las que tuve yo y el caballero de San Ignacio, pero en los tres escenarios aplica una de las frases que mejor me ha movido en la vida: la necesidad es la madre de la iniciativa. En todos los escenarios, con las oportunidades que tenemos, la iniciativa ha de ser lo que nos caracterice.

Segundo, ahora toca hablar de los pesimistas. Estos han escrito un artículo bastante vomitivo en el que lo único que hacen es quejarse, quejarse y quejarse sin presenter ninguna solución. Estoy totalmente de acuerdo con el punchline que usan, porque si hay una frase que detesto es esa de “I live where you vacation” porque no, yo vivo en Barrio Obrero, la gente vacaciona en Isla Verde. Si bien es cierto que mi realidad no es la misma del hombre anterior, tampoco la aplasto como lo hacen ellos en su articulito. Pretenden decir que porque el hombre es de San Ignacio, su experiencia está anulada y el hecho de que haya regresado a Puerto Rico es solo dado al hecho de sus contactos, que el resto lo que hacemos es intentar salir a todas costas de la isla. Cierto y no es cierto al mismo tiempo. Creo que sí, somos muchos los que estamos deseando salir de la isla, igual me parece vomitivo hablar como esta gente. Yo he buscado oportunidades de salir de este país por todo el mundo, nada se me ha dado. Eso anula lo que dice el primer hombre, pero a su vez anula a los pesimistas estos. En ningún momento los pesimistas intentan buscar el porqué de lo que les sucede (aunque todos entendemos que intentan culpar “entre líneas” al gobierno), y esa es mi crítica principal contra este artículo.

¿Cuál es su punto? ¿Solo querer reducir el artículo del anterior porque comparte una realidad distinta a la suya? Yo sé que todos hemos hecho mucho por salir a flote en esta isla pero, ¿qué hicieron ustedes? ¿por qué no les funcionó? Todos sabemos que sí, el gobierno está cabrón. Mi artículo no es un intento de tirarle un toallazo a ningún politico, ya que los de este país tienen mejor vocación como payasos. Si bien es cierto que tienen mucho de responsabilidad de que la educación, los valores, las oportunidades se estén yendo por la borda pero, ¿y tú que haces para combatir eso? ¿Solamente quejarse? Si bien el gobierno tiene el deber de cuidar por el pueblo como colectivo, ¿qué es lo que estamos haciendo por el individuo? Bien es cierto que en Puerto Rico una vez te gradúas lo único que consigues es un part time a salario mínimo y probablemente no en lo que te graduaste. La vida aprieta pero no ahorca. Inventa. Si quieres salir de la isla, agárrate de la minima oportunidad para ahorrar, sobrevivir, y finalmente largarte de la isla.

Como les dije, la necesidad es la madre de la iniciativa, mientras  haces eso, ¿por qué no tomas guisos fuera de tu trabajo? A mí no me avergüenza en lo absoluto decir que mientras trabajo salario mínimo vendo Avon, “freelanceo” en lo que estudié y hago múltiples cosas para, finalmente, salir de la isla, como vender Coquito en Navidades. Aún no se me ha caído un canto por hacer esto. Bien es cierto: no tengo los contactos que el hombre de San Ignacio, pero he creado mis propias oportunidades. A lo mejor el día que salga como ese hombre, voy a querer regresar a la isla pero hay otra lección que debemos aprender: nadie, NADIE es profeta en su tierra. En esta isla la gente “se revalida” después de haber salido. Así el diminuto campo laboral comienza a respetarte. ¿Qué la criminalidad está en alza? Ojalá tuvieramos TODOS las herramientas en nuestras manos para cambiar eso.

Mientras tanto, podemos siempre servir en el tiempo que nos sobra o que tenemos como voluntarios en las escuelas, en los residenciales. Muchos de esos niños que eventualmente se convierten en criminales solo necesitaron a alguien que los escuchara, que les diera el consejo correcto en el momento correcto, ¿y si ese alguien eres tú y por estar desperdiciando el tiempo en quejarte no estás haciendo un pequeñísimo cambio? No, se lo quieres dejar todo al gobierno mientras te quejas de tu falta de oportunidades mientras otro tiene muchas menos y te quejas a su vez de que otro tiene otras oportunidades.

Yo estoy sumamente clara: I definitely don’t live where you vacation, but meanwhile I live here, I will make the most of it. Hay cosas que me revientan de esta isla, y nunca las voy a tapar, pero no voy a vivir quejándome mientras sí hay cosas que puedo hacer. La clave es uno como individuo contar con INICIATIVA para llevar a cabo las cosas que están en tus manos. Quejándome por las oportunidades que tienen otros, no voy a conseguir nada. Dejemos a los demás vivir como quieren y comencemos a hacer de nuestras vidas lo que nosotros queremos, así eventualmente lograremos esas cosas que sí queremos, como salir de la isla. Hasta ahora no conozco a nadie que haya conseguido salir de la isla simplemente por quejarse. Con eso solo consigues amargarte y más nada.

Paja mental #49: El ex-menudo del que me enamoré

En uno de esos desvaríos en los que me pongo a pensar en detalles intrascendentes de mi vida, se me ocurrió pensar en algo que me gustara desde niña. Por mi mente pasó dedicarle estas letras a Pacheco, que tantas alegrías le trajo a mi generación con su “cámara, por favor” y su “ayuda celestial.” Se me ocurrió que tal vez la Srta. Jimena y sus estudiantes en “Carrusel podrían ser los indicados, pero tampoco.

Nací en el ‘89, el mismo año en que el infame muro de Berlín cayó, pero ese es un evento que no compuso nada en mi vida porque yo no lo recuerdo. Después de mucho pensar en mis amores de la infancia, como Yuri, Pandora, Ricky Martin y hasta Barney, recordé que hay un amor que he tenido desde niña hasta hoy: Johnny Lozada.

Cuando yo nací, Menudo todavía estaba ahí, Johnny Lozada no. Nunca vi a Johnny Lozada hasta un día en que estando en mi corral apareció en la televisión cantando con Proyecto M: Si no estás conmigo presiento, que será mi vida un infierno… Mi cuerpo aún no estaba consciente de fluidos vaginales ni de atracciones hacia el sexo opuesto, pero sí sabía que algo no actuaba de manera normal cuando Johnny Lozada aparecía en la TV. No volví a ver a Johnny desde mi corral.

En el año 1998, cuando yo aún no cumplía los 9 años, los ex-menudos se reunieron en su consabido Reencuentro y así fue como, semi conscientemente, conocí y me enamoré de Johnny Lozada. La realidad es que todavía a esa edad no sabía con toda precisión que era posible sentir atracción por hombres que me doblaban la edad, pero aún así sabía que me atraía el ex-menudo.

Todo quedó confirmado el día en que Johnny lanzó su calendario. Los 90 fueron los años de oro de los calendarios eróticos de modelos. Taína, Maripily, Mara la de Big Boy, hasta las voleibolistas se desnudaron, plasmando su cuerpo en alguna pose representativa para ese mes. Johnny fue uno de los pioneros en desnudarse, mas o menos al mismo tiempo que Julian Gil y sus agendas. Ese fue el momento en que me enfrenté a pensamientos libidinosos por primera vez en la vida. Siempre quise tener ese calendario pegado a mi pared pero, ¿qué adulto hubiese sido capaz de complacerme ese capricho? Nunca se lo dije a nadie.

En el 2001, como todas mis compañeras del 6-2 de Inmaculada, no me perdía la novela Amigas y Rivales. Ellas la veían porque querían ser como las nenas fresas que salían en la novela, yo la veía por Johnny. Lo mismo hice con Cómplices al Rescate. Honestamente, poco me importó que cambiaran a Belinda por Daniela Luján, pero si me daba cuenta cuando pasaban más de dos capítulos y Johnny no salía.

Pasaron algunos años hasta que hubo otro concierto de El Reencuentro. Confieso que moría un poco en el Clemente cada vez que Johnny bailaba al ritmo de “Y mi banda toca rock”. Zahíra, que estaba al lado mío me decía “Estás bien loca.” La última vez que vi al Reencuentro en concierto fue en el 2010, justo dos meses antes de irme a vivir a Miami por un año. Otra vez Zahíra, que estaba de nuevo a mi lado, volvió a decirme cada vez que hablaba de Johnny que yo estaba loca. La loca es ella que para poder chismear un rato tengo que visitarla a la Biblioteca de Derecho mientras se esconde detrás de un mamotreto de Derecho Constitucional.

Hasta donde sabía, Johnny Lozada vivía en Miami. Lo primero que eché en mi maleta cuando iba para allá eran los deseos de verlo algún día. Una vez en la ciudad, cada vez que me montaba en una guagua y me dirigía hacia cualquier punto de la ciudad lo primero que pensaba al poner mis nalgas en el asiento era: “¿será que hoy es el día en que voy a ver a Johnny?” Por eso, convertí en ritual el ver todos los domingos el programa de Univision donde el aparecía, a pesar de mi apatía por ese canal. Mi amiga Lorena, que tiene una historia similar a la mía con Johnny desde la infancia, insistía en torturarme en mi exilio colocando en las redes sociales una foto que se había tomado con él. La muy infeliz me decía con esa voz de borrachona risueña que pone a veces “cabrona le agarré una nalga.” Maldita puta.

Mientras tanto, me atrevo apostar que 23 años después de aquel momento en el corral, nunca he tenido cerca a Johnny Lozada. Todavía soy la fanática que se emociona cuando él responde mis tuits, tal como hizo el día de mi cumpleaños felicitándome. Como nunca tuve de frente al amor de mi niñez precoz, me he tenido que consolar con verlo participar todas las semanas en un concurso de baile de dudosa reputación donde una mexicana de tetas plásticas está tan obsesionada por él como yo. Solo que ella sí lo ha tenido de frente, pero vive amargada porque él nunca se lo metió. A diferencia de ella, yo me conformo con tenerlo cerca, aunque mi reacción sea quedarme en total mudez, paralizada, temblorosa y tan si quiera pueda abrazarlo.

Yo tan solo soy una fanática enamorada de aquel nene que le cantaba a Clara, quien lo observaba desde su balcón. Sé que nunca me van a cantar como a Clara, apenas sé si llegue a tener de frente a ese chico alguna vez. Lo único que sé con certeza es que si algún día, Johnny llegara a leer esta crónica tonta que le dediqué por ser una de las cosas más consistentes de mi vida, ese será uno de los días más felices de aquella niña en el corral, que un día lo vio y hasta el sol de hoy.

Grito desesperado de quien desea realizar un sueño

A quien pudiere interesar (Si es que a alguien pudiere interesar):

 Por medio de esta carta quiero manifestar un sueño, un gran deseo el cual quisiera alcanzar y por el cual busco cualquier tipo de ayuda para alcanzarlo. Mi nombre es Brenda Gisselle Mejia Reyes, tengo 24 años y soy estudiante de Lenguas Modernas y Estudios Hispánicos en la Universidad de Puerto Rico. Por gracia de la vida, soy una persona saludable que lo único que anhela es comerse el mundo y ejercer mi profesión. Soy sumamente agradecida con la vida ya que por medio de mis trabajos como tutora de estudiantes de todos los niveles escolares y distintos tipos de venta de productos (Bake sales, Avon) nunca me ha faltado nada e incluso tuve la oportunidad de realizar uno de mis más grandes sueños: conocer Escandinavia.

En esta ocasión, no intento presentarme como alguien que alardea de lo que la vida le ha dado, ya que esa no es mi intenció. Por la presente, solo quiero mostrar mi intención de trabajar un poco más ya que deseo realizar otro de mis sueños. No estoy buscando que me lo pongan en bandeja de plata, ya que conozco el valor de esforzarse por alcanzar una meta.

Por muchos años dos artistas han inspirado muchas de las cosas que hago: Charly García y Fito Páez.  He seguido sus carreras detalladamente, he hecho de sus canciones himnos y parte de mi filosofía de vida. Ha sido con estas canciones que me he enamorado y he creado vínculos más fuertes con mis amistades al cantarlas a coro en cualquier circunstancia.  Por mucho tiempo he despertado en las mañanas soñando con que finalmente, pude verlos en vivo. Incluso, los he convertido en parte de mis estudios universitarios.  He hecho investigaciones en las cuales Charly y Fito has sido piezas fundamentales (La Nueva Canción Argentina como respuesta a los mecanismos de poder.)  Mi tesina de grado tuvo como uno de sus temas de estudio la obra de Fito Páez (Los Siete Locos y Los Lanzallamas en la música popular argentina.)  Además de esto, tuve la oportunidad de leer la primera novela escrita por Páez, La Puta Diabla, y convertirla en una de mis novelas favoritas.

Hace un año pude realizar este sueño a medias ya que pude ver a Charly García, y confieso que fue uno de los mejores momentos de mi vida.  Todavía me falta realizar la mitad de este sueño: ver a Fito Páez en vivo.  Este sueño ya se hizo imposible de realizar en mi país ya que en Puerto Rico los productores decidieron que traer a Fito en concierto es “muy caro”.

La oportunidad de ver a Fito este año es una posibilidad, aunque por lo que estoy generando en mis trabajos, una muy remota.  Fito y Charly se presentarán juntos el próximo 15 de noviembre en Bogotá, Colombia.  Nadie tiene idea de todo lo que sería capaz de dar por estar allí, pero lamentablemente, me falta trabajo y esfuerzo para poder conseguirlo.  Jamás se me ocurriría pedir dinero, pues, como ya dije soy una persona sana que puede realizar cualquier tipo de trabajo con el fin de conseguir mi sueño.  Lo que si pido encarecidamente es que me ayuden proveyéndome cualquier tipo de trabajo, para generar al menos los US$800 que son necesarios para asistir a este evento desde Puerto Rico.  Pueden cooperar también comprando alguno de los productos que vendo, ya que sé que mediante esto puedo acercarme cada vez más a mi meta.

Sé que a muchos les puede parecer absurda mi insistencia para conseguir lograr esto y deben estar pensando “eso lo puedes lograr más adelante” pero en este instante, no estoy segura sobre cuán posible sea eso.  Para el 2014 he decidido apostar por buscar mi porvenir en Corea del Sur, ejerciendo como maestra de inglés y esto me mantendrá al menos un año alejada del continente americano.  Un año es tiempo suficiente para que un sueño se desvanezca de cualquier forma y deje de ser posible.  Es considerando esto que pido que, si pueden, se identifiquen y cooperen de la manera que puedan.  Sé que todos estamos viviendo tiempos muy difíciles, y que lo que pido puede sonar como una frivolidad, pero su colaboración de la forma que sea sé que será bien recompensada tanto por la vida como por mí.

Muchísimas gracias por tomarse el tiempo de leerme.

Queda de ustedes,

Brenda G. Mejía Reyes

Puerto Rico y Cuba de un pájaro… ¿las dos alas?

Se supone que en este instante, en vez de estar escribiendo esto me dedique a mis investigaciones, pero entre mi falta de concentración y todo lo que está sucediendo en Puerto Rico no me deja. Dado a lo acontecido en los últimos días como el odio el alza en la criminalidad, específicamente el asesinato del publicista José Enrique y el boicot a las expresiones hechas por Kobbo Santarrosa en su personaje de La Comay sobre ese asunto. Todo esto ya no me permite callar, y creo que tengo que expresarme sobre ello porque ya reventé.

Puerto Rico jura que esto se resuelve con la estadidad, el cambio de gobierno, más policías y la pena de muerte. No se han fijado que esta situación se hubiera podido resolver desde hace mucho tiempo tan solo con libros, una pizarra y un par de tizas. También, cabe señalar que se evidencia una rotura en la estructura social-familiar. Deberíamos analizar los perfiles en general de quienes son los protagonistas de los últimos sucesos violentos de los que hemos sido testigos. La mayoría de estos criminales tienen entre 17-25 años. Debemos preguntarnos, ¿qué pasaba en el Departamento de Educación en los años en que estos jóvenes asistían a escuela elemental? No quiero apuntar el dedo a la política partidista ni a ningún líder en específico, pero todo esto denota una crisis en el sistema de educación pública para aquella entonces. Para percatarnos de esto solo hace falta sentarte con alguien que haya estudiado en el sistema entre los años 60-80 y que te diga “en cuarto grado estudié francés y economía doméstica”. Me pregunto ahora, ¿alguno de nuestros jóvenes criminales disfrutó de alguno de esos cursos en su escuela elemental? O vamos más allá, ¿alguno de estos criminales tendrá diploma de escuela superior? La realidad, no creo que esta crisis se deba del todo a que no hayan maestros para cubrir esa necesidad, si no a que el departamento no lo ve como una.

Luego de haber dicho esto, viene la parte árida y porque Cuba entra en mi argumento. Primero que todo, debo decir que respeto a quien decidió salir de lo que consideraba su prisión y que tuvo la oportunidad de cumplir su sueño americano. Vivir un año en Miami me dio las herramientas para poder analizar esta situación desde el punto de vista de la Cuba del exilio, además de verlo desde el punto de vista de ser una completa extranjera que le divierte leer un poco de la historia de sus países vecinos. No les vengo a decir que Cuba es un jardín de rosas, estoy segura que nada en este mundo de hoy lo es, pero hay cosas que debemos señalar más allá de la situación política, del embargo y las necesidades que se pasan en sus calles. Les pregunto, ¿no es vivir en una prisión también el hecho de temerle a las calles de mi ciudad o de ser condenada por las cosas que hago y creo? He ahí el dilema.

En Puerto Rico, aunque no se haga evidente para muchos existe cierta marginación hacia la cultura. Si no existiese, ¿por qué hay gente que se ríe dices abiertamente que ves la programación del canal público? O sino miremos la cantidad de librerías, museos, galerías, café-teatros entre otros lugares donde se podría manifestar la cultura y notamos que son muy pocos, que quien quiere expresarse culturalmente hablando tiene muy pocos canales donde hacerlo. Incluso, decirle a alguien que te quieres dedicar a las artes y a la cultura y observar reacciones como “de eso no se vive” ya confirman esto. Hablando desde mi área que es la literaria, en Puerto Rico tenemos una sola actividad que es reconocida internacionalmente, y ese es el Festival de la Palabra que organiza la profesora y escritora Mayra Santos Febres. Tuve la suerte este año de formar parte, y me resulta frustrante que muchas de las personas a mi alrededor no tuvieran noción de cuán importante es y que no les interesara. Yo no digo que a todos nos interese la literatura, pero le pregunto a mis compañeros en otras áreas culturales ¿cuántos festivales culturales hay en sus respectivas áreas y cuanta gente atraen? Ahí tienen otro asunto.

Volvamos a Cuba. Anualmente allá se realizan un sinnúmero de actividades culturales que suelen ser de gran importancia para sus respectivas áreas. Nuevamente, les hablo del área literaria porque es la más que conozco. La Feria Internacional del Libro de La Habana, que si no me equivoco se realiza en mayo, es una de las más importantes de nuestro continente junto con la de Guadalajara. La revolución habrá dejado a muchos en una situación difícil, pero instauró Casa de las Américas. Para quien no sabe, Casa de las Américas tiene como principal tarea desarrollar y ampliar las relaciones culturales entre los pueblos de Latinoamérica y el Caribe así como su difusión en Cuba y el resto de América. Para un escritor, ser publicado en su revista literaria o ganar el premio literario que ofrecen anualmente es uno de los logros más grandes que puede haber en su carrera. Ahora les pregunto, ¿de cuantas revistas literarias han oído hablar en Puerto Rico? Exactamente.

¿Por qué me doy a la tarea de mencionar estas cosas hoy? Hoy en Cuba se está llevando el Festival de Cine de La Habana, y mientras tanto, ¿que hacemos en Puerto Rico? Intentamos boicotear a un personaje que se ha dedicado a decir chismes y destruir reputaciones a través de los años. Estamos con un miedo terrible de salir a nuestras calles a la misma vez que un pintor, un escritor o un actor no tiene un foro donde exponer su trabajo, que es tan digno como el de cualquier otro. Mientras nosotros en este “bendito capitalismo” donde somos libres de hablar lo que se nos dé la gana y tener un Ipad nos vemos obligados a mirar a cada esquina para que no nos lo roben, en aquel “maldito socialismo” a pesar de las necesidades en las que pudiesen estar se desarrolla la cultura, los exponentes de las artes viven relativamente bien y se respira un ambiente educativo mucho mejor del que tenemos a pesar de los “recursos” disponibles. Mientras boicoteamos a La Comay allá se habla de cine, y pensar el estado precario en el que está nuestra industria cinematográfica en mucho, por causa de los prejuicios, da ganas de vomitar. También es preciso señalar que mientras en Puerto Rico tenemos que pagar dinerales para ver a un artista que nos gusta en concierto, anoche en La Habana Fito Páez (que de más está decir que es mi cantautor favorito) dio un espectáculo excepcional con invitados tanto cubanos como internacionales por un precio bastante módico. Saben que esa, en lo personal me duele muchísimo.

Aquí me remonto a lo que escribí hace unas horas en mi Facebook: parece mentira que en una isla donde la gente se jacta de decir que “estamos bendecidos” la cultura esté rezagada y estemos peleando con una muñeca y con el crimen y en un lugar como Cuba, al que ustedes miran con pena dado a su situación política, se celebren los festivales culturales más importante de las Américas y el mundo. Me pregunto, ¿quien en realidad “está bendecido” y hasta qué punto la “libertad” existe o se restringe? No me tomen a mal, yo sé que no todo el mundo nació para ser exponente de la cultura, de la misma forma que yo no nací para científica, abogada o ingeniera. Pero díganme, ¿a caso no se ha dado a la par este achicamiento de espacios culturales y la merma en los crímenes? De eso hablo. Quizás, si en vez de que un niño que se convirtió en delincuente en su espacio familiar, hubiera tenido acceso temprano a leer El Principito en vez de ver un programa plagado de violencia, a lo mejor hubiéramos resuelto en algo la situación. Si en vez de que ese mismo niño hubiera tenido acceso a una arma, hubiera tenido acceso a un violín también habríamos logrado algo distinto. Pero no, estamos tan cegados por materialismos tontos que ya no vemos las artes como algo que podría ser capaz de cambiar una vida.

Nuevamente repito, yo sé que Cuba no es un jardín de rosas, por ello muchísima gente ha optado por salir. Igual, no deja de ser hermoso el hecho de que nos lleguen a diario noticias sobre sus actividades culturales, que por lo visto siempre está sucediendo algo en ese aspecto. Mientras eso sucede, nosotros continuamos mirándolos con pena y cubriéndonos para que no nos atrape una bala perdida. Es ahí donde me pregunto, realmente, ¿Puerto Rico y Cuba don de un pájaro las dos alas? Juzgue usted.

El chiste histórico conocido como el 25 de julio

Sinceramente, no hay una fecha que produzca más felicidad en mí que el 25 de julio. Sé que hasta un punto eso suena cruel, si lo vemos desde un punto de vista que voy a tocar orita, pero aún así, me hace feliz porque en su mayoría es un absurdo chiste político. Yo creo que este chiste existe desde los tiempos de los taínos y los españoles. Quizás una fecha como hoy un taíno cagó a un español y éste lo corrió por todo Aguada hasta que no pudo más con la agilidad del “Indio Cagón”. Ya vieron, tengo talento para inventar historias tipo “Boricuazo”. Bueno, hace sentido, probablemente, gracias al “Indio Cagón”, es que este día está tan cagao.

Bueno, ya hablamos de una cagada colonial. Ahora hablemos de una cagada un poco más contemporánea; la del 25 de julio de 1898. Según algunos PNPestes fastidiosos y de esos que los verdaderos datos históricos les importa poco, los americanos llegaron a la isla por Guánica como una invitación. Si hubieran atendido bien a su clase de historia, (aunque recuerdo a uno decir que los profesores de historia son todos unos embusteros porque son independentistas) sabrían que los americanos entraron por Guánica porque Puerto Rico fue el botín de guerra de la absurda Guerra Hispanoamericana autocreada por los Estados Unidos para buscar la forma de quitarle a España la posesión de Cuba. Pero no. Ya saben, los estadounidenses fueron nuestros cordiales invitados. Y si me pongo a hablar del Tratado de Paris, diría que no lo entiendo. Ya Puerto Rico corría con los poderes gubernamentales que le otorgaba la Carta Autonómica, y lo único que me hace pensar es que en España había un crical con el caso Puerto Rico; nada distinto a lo que han sido estos 113 años con EEUU. Pero los PNP’s celebran la llegada de los gringos aún así.

Ahora nos vamos a 1952, como si fuera libro de historia de los que se usan en las escuelas puertorriqueñas. (tu sabes, porque en los libros de historia de Puerto Rico el periodo de 1902-1952 no existe, a excepción de la Ley Jones que fue lo único que pasó en ese tiempo) Muñoz Marín como parchito y pa que no doliera tanto la invasión, usó esa fecha para la inauguración de su Estado Libre Asociado y para izar la bandera puertorriqueña por primera vez, después de que había sido un delito hacer eso por mucho tiempo. Y pues, así celebran los Populetes el 25 de julio.

26 años después de eso, 1978, al celebre gobernador de Puerto Rico, el infeliz de Carlos Romero Barceló se le ocurrió usar ese día para acribillar dos jóvenes por cometer uno de los crímenes más grandes en este país: creer que Puerto Rico es capaz de cosas grandes y creer en su independencia. Por eso, Carlos y Arnaldo Darío fueron asesinados por la policía. Por ser independentistas y llegar al Cerro Maravilla engañados por un insecto, ni que a cometer “terrorismo”. A ésto me refería cuando hablaba de que no debía decir que este día me hacía feliz, porque esto si que es algo trágico. Pero a pesar de esta mancha negra, éste día sigue siendo un circo.

Ahora tenemos algo que añadirle al 25 de julio: ¡implosionaron Las Gladiolas! ¿En que categoría caería eso? ¿Otro chiste histórico o mancha negra?

¿Quien es Raffy Lind?

Probablemente, si estás en Twitter durante las últimas semanas tu Timeline ha sido invadido por un nombre de hombre, quizás no tenías idea de quien era o aún no la tengas. Quizás eres uno de los responsables de esta ola incontrolable que hemos visto en Twitter. Esta ola también ha arropado a Facebook en menor escala, pero ya está ahí. Probablemente ya viste uno de esos videos en los cuales escuchas una canción popular acompañada de muecas y guitarras, o a lo mejor has sido parte de los kilométricos twitcams en los que el sudor y la música siempre sobran. Eso, todo ésto que he mencionado es lo que llamamos el fenómeno Raffy Lind.

Raffy Lind

Raffy es un hombre humilde que invadió nuestros timelines enviandonos sus videos de YouTube dónde hacía arreglos de distintas canciones populares. Hace poco, tuvimos la oportunidad de interactuar con él mediante sus twitcams, si, esos twitcams que empiezan a las 8pm y terminan a las 6am del otro día. Duermes y te levantas y aún te encuentras a Raffy con guitarra en mano. Me imagino que hasta este punto deben estar preguntándose ¿Pa que rayetes ésta está escribiendo tanta cosa de Raffy?

Bueno, seamos sinceros, Raffy ya llegó a un nivel que yo no sabría explicar por más palabras domingueras que pueda meter aquí. Nos guste o nos moleste. Hace poquito, lo entrevisto el Vocero (TREMENDO MEDIO… claro!), René (Calle 13) insiste en comprarle un aire acondicionado. Cosas como esas nos ponen a preguntarnos, ¿que rayos ha sucedido aquí? Si, la verdad es que Raffy se ha ganado a mucha gente por ser tan humilde y por esa cualidad de ser introlleable. Raffy está obteniendo lo que quiere, incluso tener un montón de followers a los que él llama sus amigos por más que lo trolleen. Yo intentó llamar a ciertas personas amigos y los dedos de una sola mano me sobran, sin embargo, Raffy tiene la capacidad de ver amigos en todas partes… ¡vaya habilidad!

Ahora, preguntate como ya yo me pregunté, y tú, ¿qué estás haciendo para obtener lo que quieres, o lo que crees querer? Cuando me tocó responderme a mí misma, me dije “pues, escribir ésto, quiero llegar a ser escritora.” Pero, ¿en realidad será suficiente? ¿No será que tengo que tener la persistencia de Raffy que fastidia a unos cuantos? ó ¿será que debo de empezar a ser menos maliciosa y tratar de ver la vida de otro color, así como hace él? ¿será?

En realidad, no pude llegar a ninguna conclusión, lo que sí sabemos con certeza es que por más que inunde nuestro TL, por más que nos pueda sacar por el techo con su YUJUUU y sus CAPS LOCK, Raffy está haciendo lo que quiere y está llegando a dónde quiere (que en realidad no sé donde es del todo)… ¿y nosotros? :/


Gracias Guachingongo por el video ¡ÉPICO!

…de sentirse en menosprecio POR SER DE AQUÍ

Ayer estaba twitteando con alguien cuyo punto era que la gente que estaba peleando por quien ganó “Yo Canto” o “Transformación Total” era gente bruta. La cosa es que eso no era lo único que estaba pasando ayer, Europa también estaba en tira y hala alegando que Azerbayán no es en Europa (claro, si no hubieran ganado Eurovision nadie hubiera hecho tanto escandalo.) Mi punto establecia que era tan bruto o ignorante el que estaba peleando por Eurovision como el que pelea por “Yo Canto”, pero claro, salió el famoso comentario:

Pero eso es un concurso es internacional, “Yo Canto” no le llega a los talones!

Para mí, eso fue algo bastante awkward sinceramente. Las producciones puertorriqueñas (algunas) pueden tener muchos fallos y quizás, un presupuesto bastante limitado, ¿pero eso hace bruto al que los sigue? ¿Por qué hay que sentirse inferior por ser de aquí? Es cierto que la calidad de televisión que se hace en Puerto Rico cada año empeora, eso nadie lo puede negar, pero no creo que eso sea una razón para decir que el que aún confía y desea apoyar estos productos sea más ignorante.

Hagamos un pequeño análisis, cada vez que hay competencias de premios (latinas o anglosajonas) hay gente en las redes sociales peleando por los resultados, entonces, ¿es más inteligente el que sigue los Grammys anglosajones? ¿Es más inteligente el que prefiere ver a American Idol que a Yo Canto? ó ¿Te hace más brillante ver Biggest Loser que ver Transformación Total? Quizás los Networks en Estados Unidos tienen más presupuesto para hacer estos programas, pero a fin de cuenta, el resultado del producto busca hacer lo mismo. Independientemente, sea allá o sea aquí estamos enfrentandonos a lo mismo. ¿Cuál podría ser la diferencia? ¿Que hablar inglés te hace más inteligente? Quizás hablar inglés te abre más puertas, es cierto, ¿pero ver el mismo programa en inglés o en español tiene algún efecto distinto a la larga? Yo diría que no. Sinceramente, ¿ver Jersey Shore o algún otro reality, los hace más inteligentes o más brutos? Mi opinión personal, yo siento que cada vez que me siento a ver televisión con alguién y veo eso, pierdo muchisimas neuronas y me embrutesco. Respeto a quien decide invertir su tiempo en ver eso como metodo de entretenimiento. Así como yo respeto a los que deciden ver cada cosa, me encantaría de dejar de escuchar comentarios estúpidos de las cosas que yo uso para entretenerme.

Me frustra de sobre manera la gente que tiene que hacer algún comentario y hasta se te rien en la cara cuando les dices “Me difruto los programas del canal 6” ahora pregunto yo, ¿me hace más bruta que yo quiera ver un programa en el cada día aprendo algo nuevo sobre mi isla? ¿Eso debería abochornarme? Creo que sería más bochornoso para mí no saber alguna curiosidad de la isla donde vivo pero si saber que Kim Kardashian anda llorando porque se le cayó una uña.

Espero que hayan podido entender el punto de este post, la gente no es ni más bruta ni más inteligente por seguir producciones locales. Creo que lo que embrutece a la gente es el sentido que le dan a eso que ven en la televisión en sus respectivas vidas. Cada cual es libre de elegir que canal ver y cual no. Empezemos a respetar gustos, claro, no significa que no tengamos opiniones establecidas sobre ciertos programas que nos gustan y los que no.

¿Por qué hay que menospreciar al que le gusta una cosa u otra? Y sobre todo, ¿por qué hay que abochornarse porque algo sea de aquí? Si empezaramos a abochornarnos de todo lo que sale de aquí, empezémonos a abochornarnos de Rita Moreno, de José Ferrer, de Hostos, de Raul Juliá, de Roberto Clemente, de las cinco Miss Universos, de los campeones de boxeo, y hasta de Adamari López por mencionar algunos. ¿Acaso ellos no los llenan de tanto orgullo? Recuerden también que salieron de aquí. Dejémonos de tener una autoestima tan baja, ¿que a veces la cagamos? No creo que seámos los únicos, incluso, no creo que seamos la única nación que se abochorna de algunos detalles de su cultura, pero siempre tiene que existir gente capaz de hacer un reality check con tal de bajarnos de la nube de que todo lo que viene de afuera, por obligación tiene que ser mejor.

VOLVIENDO A EUROPA Y A AZERBAYÁN…

Ayer no podía escribir un post porque se me iba a ir toooodo en esto, y quería enfocarme en algo más local. Yo sí estoy feliz con el resultado de Eurovision, todo el mundo sabe que esa era mi canción favorita, pero aquí no me voy a enfocar en que los dos primeros lugares quedaron como yo quería. Voy a hacer una descarga de como es Europa en general, para que vean que no hay que sentirse menos por ser de aquí.

Azerbayán lleva compitiendo en Eurovision desde el 2008, y en Europa nadie había dicho NADA. Ayer por primera vez, ganan el concurso y ahora Europa le esta buscando las 5 patas al gato. Los comentarios van desde el detalle de que Azerbayán no esta en Europa (el que sabe de geografía sabe que es cierto, pues colinda con Irak y Syria) y también, tenemos una serie de comentarios anti-semitas (claro, en Azerbayán también son musulmanes) y otra serie de comentarios racistas. Ahora me pregunto yo, ¿los argumentos que usan los que estan peleando por “Yo Canto” no tienden a ser más light? Entonces, es más inteligente decirle, y disculpen el vocabulario ¡Cabrones musulmanes que no están en Europa! a los Azerís (gentilicio de Azerbayán) que pelear porque ganó FM5 (que hasta ahora no he visto a nadie decir ¡Cabrones cubanos!)

Vuelvo entonces al punto, el problema de que te embrutece o no, no esta en que la producción sea internacional o no, está en la manera en la cual tomas lo que estás viendo. Creo que con eso, Europa acaba de ganarse el premio de los peores perdedores en la historia. Todos los años hay alguien que no está de acuerdo con el ganador, pero contra, ¿tenemos que llegar al punto de ser racistas y anti-semitas por eso? ¿tenemos que buscarle las 5 patas al gato de que esta en Europa o no?

La Europe Broadcasting Union les permite participar y pagan su cuota, pues, tienen todo el derecho de estar ahí, ¿no hay porque seguir dándole vueltas al asunto no? Con eso los dejo por hoy, pensaba hacer algo mas corto pero ya me descargué bastante. Espero que esto les sirva para reflexionar.