Archive | December 2012

Las primeras fiestas sin Tribi…

Si alguna vez escribí dos posts en menos de 24 horas, pues fue hace mucho porque no consigo recordarlo.  Esta mañana me sucedió algo cotidiano, pero consiguió conmover cierta herida que no ha cerrado, y es obvio porque es bastante reciente.  Navegando en las profundidades de Facebook me encuentro con este meme:


Lo vi y me eché a llorar como loca.  De más está decir que me recuerda a mi Tribilín que se fue hace poco más de un mes.  Después de 17 años, estas son mis primeras fiestas (las cuales ya sabemos que de por sí repudio) sin él.  Tribilín estuvo conmigo en todas las facetas de mi vida, imagínate, llegó cuando estaba en Primer Grado.  Recuerdo una vez, cuando estaba en Tercer Grado tuvimos que hacer una presentación oral frente a la clase sobre nuestras mascotas.  Yo llevé a Tribi al colegio y todo el mundo estaba encantado con él porque era super juguetón y jovencito.  En aquel tiempo lo rompía todo, pero yo tenía siempre con quien jugar.  Así estuvimos en todo momento, hasta que el día de las elecciones, en medio del caos y alboroto de ese día me dejó para siempre.  No pudo haber escogido un día peor para irse, pero hasta ahí llegó su propósito.

A pesar de que en casa hay otros seis animales, lo extraño.  Lo extraño porque ninguna, a pesar de lo mucho que las amo a todas, creció a mi lado.  Ninguno ha estado en todos los absurdos momentos en que traigo a pretendiente nuevo a casa, solo Tribi.  Y ahora ya no está.  Siempre le había dicho a Mami que yo me mudaría definitivamente de mi casa después que Tribi faltara.  Creo que ahora ese momento está más cerca, pero me doy cuenta que Tribilín nunca va a faltar.  Estará por siempre en cada rincón de la casa donde le gustaba estar. Seguirá estando al lado del sofá donde por las noches, cuando uno se sentaba a ver televisión, él se arrimaba buscando un poquito de cariño.  Seguirá estando en el balcón, ladrándole a los carritos de compra, porque por alguna extraña razón odiaba el ruido de sus ruedas.  Tribilín es único entre todos mis animales.

No me malinterpreten, ya de mis gatas había hablado aquí al igual que de Tribilín.  Las adoro, al igual que adoro a Milagrito, que creo que fue el regalo que la vida le envió a Abuela para que la ausencia de Tribi tuviera un bálsamo.  Amo las loqueras de Chispa, aunque esa perra solo tiene ojos para Mami. Ahora también amo a Griselia, la veo y me parte el alma, porque la pobre no puede brincar y hacer las cosas que hacen el resto de los gatos.  Estoy casi segura que perdió sensibilidad en sus patas traseras después que un perro la mordiera por estar detrás de mami y mío.  Ahora se arrastra, pero igual la veo con esas ganas de vivir y me destroza el corazón.  Por cosas como esta sé que debo seguir adelante, a pesar de lo mucho que me duele el que Tribi no esté.  El resto de los animales de esta casa necesitan quien los ame, y por eso, debo de sentir que en realidad Tribilín me espera en la otra vida porque le di ese amor, y así mismo me retribuirán los demás una vez ya no estén, y me toque encontrármelos en el más allá.

Aquí les dejo con algunas fotos para ilustrarlos:


Tribilín junto a Negri (que murió hace 5 años)


Tribilín


Nosotros


Nosotros circa 1996

La fábula de los pajaritos

No sé si lo soñé, pero ahí estaban aquellos pequeños pajaritos con las alas rotas. Un día casual, que pudo haber sido ayer, como pudo haber sido mañana nos encontramos en la camino. Los pajaritos iban por rumbos distintos, hasta que el vuelo truncado de sus alas rotas y sus patas lastimadas hizo que se encontraran. Siempre estaré agradecida del momento en el que me ayudaste, es por ello que no podía hacer menos que pagarte el favor. No necesariamente, porque los pajaritos estuvieran en el mismo camino estaría destinado que se encontrarían, las circunstancias hicieron que se encontraran. Podíamos reír de las mismas cosas sin mucho preguntar. Fue así como los pajaritos comenzaron a crear su bandada.

Estaré agradecida de que hayas llegado a mi vida, aunque aún no sé si desperté. Uno de los dos pajaritos estaba más destruido, pues hacía poco había sido desplumado. Entre risas contemplaba tu sonrisa, inerte algunas veces, quizás hasta fingida, y lo peor es que no era por mí. El otro pajarito comenzaba a disfrutar de la compañía de aquel pajarito herido, a pesar de que tan solo se había convertido en quien curaba sus heridas. No sabes si quieres salir de ese círculo o no, a veces lloras, y sientes que te frustras, en cambio yo estoy aquí deseando que te des cuenta. Ese pajarito herido quería volar; el otro solo esperaba que quisiera volar a su lado, más allá de la bandada.

Aún el pajarito herido intenta volar con sus alas rotas. Yo solo quiero seguir siendo yo, y que la vida siga siendo igual, sin importar si esto es un sueño o no. El otro pajarito quiere ser feliz, aún si sus alas rotas, aunque aliviadas, no le permitan volar más lejos de lo que sus ojos ven. Tú no sabes realmente lo que quieres. Esas alas rotas, no se alivian haciendo el intento de volar sin ellas, sino, del lado de quien pudo aliviarlas a pesar de volar contra el viento. No sé si nosotros es un plural que tan solo se resume a lo que hay. Mientras tanto, los pajaritos siguen intentando volar, aún con sus alas rotas. Yo no me quiero quedar en este lugar. El pajarito herido, aún con sus alas rotas, quiere volar hasta fracasar. Tú no has entendido nada de lo que digo. El otro pajarito, no quiere que ese pájaro herido vuele lejos de su lado, quiere curarlo y estar a su lado mientras sana y después de sano; lo que quiere es su alma aliviar.

Puerto Rico y Cuba de un pájaro… ¿las dos alas?

Se supone que en este instante, en vez de estar escribiendo esto me dedique a mis investigaciones, pero entre mi falta de concentración y todo lo que está sucediendo en Puerto Rico no me deja. Dado a lo acontecido en los últimos días como el odio el alza en la criminalidad, específicamente el asesinato del publicista José Enrique y el boicot a las expresiones hechas por Kobbo Santarrosa en su personaje de La Comay sobre ese asunto. Todo esto ya no me permite callar, y creo que tengo que expresarme sobre ello porque ya reventé.

Puerto Rico jura que esto se resuelve con la estadidad, el cambio de gobierno, más policías y la pena de muerte. No se han fijado que esta situación se hubiera podido resolver desde hace mucho tiempo tan solo con libros, una pizarra y un par de tizas. También, cabe señalar que se evidencia una rotura en la estructura social-familiar. Deberíamos analizar los perfiles en general de quienes son los protagonistas de los últimos sucesos violentos de los que hemos sido testigos. La mayoría de estos criminales tienen entre 17-25 años. Debemos preguntarnos, ¿qué pasaba en el Departamento de Educación en los años en que estos jóvenes asistían a escuela elemental? No quiero apuntar el dedo a la política partidista ni a ningún líder en específico, pero todo esto denota una crisis en el sistema de educación pública para aquella entonces. Para percatarnos de esto solo hace falta sentarte con alguien que haya estudiado en el sistema entre los años 60-80 y que te diga “en cuarto grado estudié francés y economía doméstica”. Me pregunto ahora, ¿alguno de nuestros jóvenes criminales disfrutó de alguno de esos cursos en su escuela elemental? O vamos más allá, ¿alguno de estos criminales tendrá diploma de escuela superior? La realidad, no creo que esta crisis se deba del todo a que no hayan maestros para cubrir esa necesidad, si no a que el departamento no lo ve como una.

Luego de haber dicho esto, viene la parte árida y porque Cuba entra en mi argumento. Primero que todo, debo decir que respeto a quien decidió salir de lo que consideraba su prisión y que tuvo la oportunidad de cumplir su sueño americano. Vivir un año en Miami me dio las herramientas para poder analizar esta situación desde el punto de vista de la Cuba del exilio, además de verlo desde el punto de vista de ser una completa extranjera que le divierte leer un poco de la historia de sus países vecinos. No les vengo a decir que Cuba es un jardín de rosas, estoy segura que nada en este mundo de hoy lo es, pero hay cosas que debemos señalar más allá de la situación política, del embargo y las necesidades que se pasan en sus calles. Les pregunto, ¿no es vivir en una prisión también el hecho de temerle a las calles de mi ciudad o de ser condenada por las cosas que hago y creo? He ahí el dilema.

En Puerto Rico, aunque no se haga evidente para muchos existe cierta marginación hacia la cultura. Si no existiese, ¿por qué hay gente que se ríe dices abiertamente que ves la programación del canal público? O sino miremos la cantidad de librerías, museos, galerías, café-teatros entre otros lugares donde se podría manifestar la cultura y notamos que son muy pocos, que quien quiere expresarse culturalmente hablando tiene muy pocos canales donde hacerlo. Incluso, decirle a alguien que te quieres dedicar a las artes y a la cultura y observar reacciones como “de eso no se vive” ya confirman esto. Hablando desde mi área que es la literaria, en Puerto Rico tenemos una sola actividad que es reconocida internacionalmente, y ese es el Festival de la Palabra que organiza la profesora y escritora Mayra Santos Febres. Tuve la suerte este año de formar parte, y me resulta frustrante que muchas de las personas a mi alrededor no tuvieran noción de cuán importante es y que no les interesara. Yo no digo que a todos nos interese la literatura, pero le pregunto a mis compañeros en otras áreas culturales ¿cuántos festivales culturales hay en sus respectivas áreas y cuanta gente atraen? Ahí tienen otro asunto.

Volvamos a Cuba. Anualmente allá se realizan un sinnúmero de actividades culturales que suelen ser de gran importancia para sus respectivas áreas. Nuevamente, les hablo del área literaria porque es la más que conozco. La Feria Internacional del Libro de La Habana, que si no me equivoco se realiza en mayo, es una de las más importantes de nuestro continente junto con la de Guadalajara. La revolución habrá dejado a muchos en una situación difícil, pero instauró Casa de las Américas. Para quien no sabe, Casa de las Américas tiene como principal tarea desarrollar y ampliar las relaciones culturales entre los pueblos de Latinoamérica y el Caribe así como su difusión en Cuba y el resto de América. Para un escritor, ser publicado en su revista literaria o ganar el premio literario que ofrecen anualmente es uno de los logros más grandes que puede haber en su carrera. Ahora les pregunto, ¿de cuantas revistas literarias han oído hablar en Puerto Rico? Exactamente.

¿Por qué me doy a la tarea de mencionar estas cosas hoy? Hoy en Cuba se está llevando el Festival de Cine de La Habana, y mientras tanto, ¿que hacemos en Puerto Rico? Intentamos boicotear a un personaje que se ha dedicado a decir chismes y destruir reputaciones a través de los años. Estamos con un miedo terrible de salir a nuestras calles a la misma vez que un pintor, un escritor o un actor no tiene un foro donde exponer su trabajo, que es tan digno como el de cualquier otro. Mientras nosotros en este “bendito capitalismo” donde somos libres de hablar lo que se nos dé la gana y tener un Ipad nos vemos obligados a mirar a cada esquina para que no nos lo roben, en aquel “maldito socialismo” a pesar de las necesidades en las que pudiesen estar se desarrolla la cultura, los exponentes de las artes viven relativamente bien y se respira un ambiente educativo mucho mejor del que tenemos a pesar de los “recursos” disponibles. Mientras boicoteamos a La Comay allá se habla de cine, y pensar el estado precario en el que está nuestra industria cinematográfica en mucho, por causa de los prejuicios, da ganas de vomitar. También es preciso señalar que mientras en Puerto Rico tenemos que pagar dinerales para ver a un artista que nos gusta en concierto, anoche en La Habana Fito Páez (que de más está decir que es mi cantautor favorito) dio un espectáculo excepcional con invitados tanto cubanos como internacionales por un precio bastante módico. Saben que esa, en lo personal me duele muchísimo.

Aquí me remonto a lo que escribí hace unas horas en mi Facebook: parece mentira que en una isla donde la gente se jacta de decir que “estamos bendecidos” la cultura esté rezagada y estemos peleando con una muñeca y con el crimen y en un lugar como Cuba, al que ustedes miran con pena dado a su situación política, se celebren los festivales culturales más importante de las Américas y el mundo. Me pregunto, ¿quien en realidad “está bendecido” y hasta qué punto la “libertad” existe o se restringe? No me tomen a mal, yo sé que no todo el mundo nació para ser exponente de la cultura, de la misma forma que yo no nací para científica, abogada o ingeniera. Pero díganme, ¿a caso no se ha dado a la par este achicamiento de espacios culturales y la merma en los crímenes? De eso hablo. Quizás, si en vez de que un niño que se convirtió en delincuente en su espacio familiar, hubiera tenido acceso temprano a leer El Principito en vez de ver un programa plagado de violencia, a lo mejor hubiéramos resuelto en algo la situación. Si en vez de que ese mismo niño hubiera tenido acceso a una arma, hubiera tenido acceso a un violín también habríamos logrado algo distinto. Pero no, estamos tan cegados por materialismos tontos que ya no vemos las artes como algo que podría ser capaz de cambiar una vida.

Nuevamente repito, yo sé que Cuba no es un jardín de rosas, por ello muchísima gente ha optado por salir. Igual, no deja de ser hermoso el hecho de que nos lleguen a diario noticias sobre sus actividades culturales, que por lo visto siempre está sucediendo algo en ese aspecto. Mientras eso sucede, nosotros continuamos mirándolos con pena y cubriéndonos para que no nos atrape una bala perdida. Es ahí donde me pregunto, realmente, ¿Puerto Rico y Cuba don de un pájaro las dos alas? Juzgue usted.